“Mi madre y mi abuela me han enseñado sobre la espiritualidad de mi pueblo y cómo hablar con la Luna, el Sol, las estrellas y la Madre Tierra. Son creencias muy antiguas y profundas de nuestra Pachamama”
Luzmila Carpio (Infodiez, 2017)
“Artista, compositora y autora, quechua boliviana. Icono de la resistencia cultural indígena” (luzmilacarpio.tv, s/f). Hija de Rodolfo Carpio y Fermina Sangüesa, nació en las alturas de Qala Qala (Piedra sobre piedra), norte Potosí, el 20 de diciembre de 1949. Según la periodista y jefe de redacción de LatAmB, Rebecca Wilson (2022), los “característicos tonos soprano altísimos [de Luzmila Carpio] reflejan estas altitudes y los cantos de las aves nativas de la región del altiplano de los Andes”.
Cuando niña participó en un programa orureño, sin embargo, al ser el evento en español y al hablar ella solo quechua fue objeto de desprecio, teniendo que abandonar el estudio sin siquiera tener la oportunidad de realizar una interpretación completa. Esta experiencia marcaría su vida, sembrando la convicción de jamás cortarse las trenzas, ni desprenderse de la ropa típica de su región natal y luchar por defender su lengua e identidad (musicaandina, s/f.).
Fiel a sus convicciones la “Ruiseñor del Altiplano”, como también es conocida, en oportunidad de un concierto que brindó en Argentina el año 2017, decía: “Lo más importante para mí siempre ha sido cantar en mi lengua, en mi lengua que es el quechua (…) la lengua es muy importantes para nosotros [los quechuas] porque ahí está el pensamiento, ahí esta ese amor profundo a la naturaleza, yo no quisiera que nunca desaparezcan las lenguas en el mundo entero porque sino se va la sabiduría (…)” (Canal Encuentro, 2017).
Motivada por este objetivo, ha compuesto sus canciones en su lengua nativa con la finalidad de mostrar la “verdadera riqueza de las civilizaciones andinas (…) [para] dar testimonio de nuestra veneración ancestral de la Tierra, lo que llamamos la Pacha Mama, la Madre Tierra, los elementos y el Universo. También hay canciones para la emancipación de las mujeres (‘Warmikuna Yupaychasqapuni Kasunchik’) y canciones de esperanza y de resistencia contra las injusticias y la segregación racial que sufrió la mayoría silenciosa, que consta de los indígenas que viven en Bolivia (‘Yanapariwayku’ - ayudenme a cantar)” (luzmilacarpio.tv, s/f).
Continuando con su formación artística, conocería al profesor no-vidente Ricardo Cortes y Cortes (Soliz, s/f.), quien le enseñaría canciones en castellano y la llevaría a presentarse en el programa denominado “Rueca de Arte”. En 1970, tocando charango e interpretando tonadas del norte potosino, se coronaría como Ñusta del festival “Lauro de la Canción”. Este mérito le permitiría grabar el primero de los 25 discos que grabaría en total. En 1971, en Oruro, se coronaría como “Ñusta del Festival Nacional de la Canción Boliviana”.
Entre otros reconocimientos, fue condecorada con la Orden Nacional del Mérito en el grado de Gran Oficial por Francia. La reconocida revista Rolling Stone destacó a Luzmila Carpio “como la artista y compositora indígena más prolífica de América del Sur (…) publicando el disco ‘Yuyay Jap’ina Tapes’ (…) en su lista de los diez mejores discos latinos de 2015” (luzmilacarpio.tv, s/f). Además, se vinculó a organizaciones como CIMADE y UNICEF, con la finalidad de recolectar fondos destinados a la compra de material de salud, educativo, agrícola, captación de agua potable y molinos de grano para las comunidades del norte potosino (Solíz, s/f).
De entre todas sus participaciones, una de las más memorables se suscitó en Chile, en 2006, en oportunidad de la posesión de Michelle Bachelet como presidente. La “voz de los Andes”, como también conocen a Carpio, ante más de 150 mil espectadores interpretó el Canto de la Gaviota, canto en el que simula el vuelo del ave marina y el anhelo del pueblo boliviano por recuperar su salida al mar. Sobre ello afirmaría: “Ese fue mi mensaje y mi pedido para el pueblo chileno, un pedido de hermandad y de unidad de los pueblos latinoamericanos, pero también de justicia marítima” (luzmilacarpio.tv, s/f.).
Dando continuidad a las colaboraciones con reconocidos artistas, en 2015, se unió a “productores electrónicos como Chancha Vía Circuito y Nicola Cruz las que han llevado los ritmos contemporáneos y tradicionales de Carpio de los Andes a las pistas de baile, estaciones de radio y plataformas de transmisión en todo el mundo”. Luzmila dijo sobre esto “Me gustó la idea de que los jóvenes bailaran mis canciones en nuevos círculos y conocieran mi cultura, mi universo musical”. Esta experiencia está contenida en el disco “Luzmila Carpio Meets ZZK (…) una colección de remixes de las composiciones de Carpio por los principales experimentalistas folclóricos de ZZK Records” (Wilson, 2022).
La compañía argentina ZZK films ha iniciado con la filmación de un documental que “habla sobre la lucha constante de los pueblos indígenas por mantener viva su cultura y tradiciones, encarnada en esta mujer tan activa en la defensa de los valores de su tierra, la Pachamama [refiriéndose a Carpio]” (ZZK films, s/f).
Artista y compositora de más de 120 canciones, sin duda, máximo referente de la música indígena y universalmente admirada, reinventó el canto andino aportando a la descolonización, a la construcción y preservación de la identidad originaria en Bolivia y el continente.
Bibliografía
Canal Encuentro. (2017). En concierto. Música en el CCK: Luzmila Carpio (capítulo completo). Infodiez. (2017). Luzmila Carpio, la cantante boliviana que enamora a los argentinos. luzmilacarpio.tv. (s/f.). Luzmila Carpio. Musicaandina. (s/f.). Luzmila Carpio. Solíz, A. (s/f.). Luzmila Carpio Sangueza “La música que alguna vez quiso Volver a escuchar”. Solíz, A. (s/f.). Luzmila Carpio Sangueza “La música que alguna vez quiso Volver a escuchar”. Wilson, R. (2022). Programas digitales Luzmila Carpio: Parte de FLAWA. Barbican. ZZK films. (s/f). ZZK Records tiene el honor de producir el primer álbum de Luzmila Carpio en 20 años, que se lanzará en 2021.
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