Autor: Vladimir Saravia Chuquimia
En “La biografía en Bolivia”, parte del libro Apuntes sobre el arte de la biografía, Carlos Medinaceli indica que la significancia de las biografías de bolivianos representativos “al mismo tiempo que se ilustra al pueblo, se le educa también, proporcionándole ejemplos que suscitan la imitación” (1968:73) y esto promueve el sentimiento de nacionalidad. Rodeados de esa imagen, a finales de los años sesenta la figura de Marina Fernandois de Ballón (1920-2013) sobresale como la primera escritora boliviana de humor político en la famosa revista Cascabel (de humor político). Ella desafía decididamente los papeles sociales que le atribuían a la mujer. En esa continuidad, esta semblanza pretende relevar la labor textual de esta autora como un espíritu innovador que declara la presencia femenina.
La revista Cascabel es una publicación reconocida de humor de tinte político que sale en formato de revista entre 1961 y 1971, en Bolivia . Los autores que acompañan este emprendimiento en su mayoría son varones, salvo Marina. Y para llegar a este público lector, tanto varones como esta dama tienen una identificación literaria mediante el seudónimo , siendo Yo el seudónimo de Marina. Se podría decir que la redacción literaria nacional esta(ba) monopolizada por escritores varones, pero Yo irrumpe con su arte escritural con solvencia y prestancia. Fuera de esto, sus comentarios humorístico-irónicos interpelan a los gobiernos autoritarios.
A primera vista el lector no intuye que ciertos artículos de esta revista están diseñados por Yo. Es en el número 50 extraordinario donde escribe “La verdad sobre el 4 de noviembre”, un relato donde devela a la manera de una corta redacción su género.
Nota de Redacción: Después de pasada la tormenta y como exclusiva primicia, la conocida escritora doña Yo, nos ofrece estos reveladores documentos que, gracias a la Providencia, no fueron a parar al archivo de represión que mantenía nuestro recordado general Claudio. Que 'sinos' hubiéramos sonado justos y pecadores (S/F: 26).
La finalidad de usar el seudónimo Yo aumenta su autoestima. Ya que su actividad de escritora femenina no se detiene, al contrario, Yo es una “Larvatus prodeo”, que, como decía el filósofo Descartes, es “un actor que se esconde tras una máscara”. Así, Marina se escuda en Yo para desarrollar lo que más ama, escribir.
Yo, en Cascabel, edifica su virtuosa pluma en poemas y relatos. Menciono algunos: “Avisos Desfalsificados”, “Telefonitonterias” y “Rincón poético”. En estos espacios hay una dependencia literaria al juego de palabras y también apela a la figura de la ironía verbal. Ambos modos sirven para consumar un discurso de humor político. En relación a esto, Linda Hutcheon, dice que este tropo tiene la valoración de “oposición entre lo que se dice y lo que se quiere decir” (2001:40). En esta dirección, Yo construye imágenes textuales en la poesía y el relato, que el lector va descifrando, desde el humor, para cuestionar la mala-forma de gobernar del Poder ejecutivo.
En la columna “Rincón poético”, del Cascabel N° 50, cifra un poema: Las altas autoridades iban a hacer un control del que no se librarían ni los de la Comibol. A todas las oficinas iban a ir de madrugada a ver si la muchachada despierta con las gallinas (S/F:35)
Yo interpela desde sus versos, con fino humor, el accionar laboral de los funcionarios públicos, en horas no laborables. Luego complementa, Nadie se debe mover ni ausentarse del lugar aunque todos se dediquen solamente a descansar (35).
En “Telefonitonterias”, ironiza mediante una conversación telefónica ficticia un diálogo sobre varios temas políticos con un ciudadano de a pie sobre peleas en el Palacio Legislativo, postergación de elecciones, dictadura, la Falange. Transcribo un segmento destinado al exilio político:
—Y qué le parecen los medios de que se vale el Gobierno para alejar del país a los altos jefes anulando su prestigio político. —Creo que está usted dando una interpretación falsa…, a los propósitos del Gobierno, señor. —¡No me diga! —Hummm…Las cosas que podría decirle yo si quisiera… pero quiero aclararle que el Gobierno solo quiere contribuir al reencuentro de los bolivianos. ¿No era eso lo que querían? —Naturalmente, pero no lejos del país (35).
Estas citas destacan el uso de recursos que apelan a la inteligencia del lector, ya que “un texto que se quiere irónico, es necesario que el acto de lectura esté dirigido más allá del texto…”. Entonces, el verso, el diálogo y el comentario dejan correr la cortina para mirar la burla bajo la forma de expresiones elogiosas que implican un juicio negativo.
Para concluir, Marina Fernandois de Ballón es una mujer escritora que representa la sublimación del matriarcado boliviano. Autora que publica a los 73 años su primer libro, La señora Yo, obra antológica que reúne artículos de Cascabel, poesías y relatos, donde sobresale la narrativa con ironía verbal y que provoca un eco de broma y censura, al mismo tiempo, del (siempre cuestionado) ámbito político nacional.
Bibliografía
Luque, P. et al. (S/F). Cascabel. Del humor político. La Paz: Editorial Grafic. Medinaceli, C. (1968). “La biografía en Bolivia”. Apuntes sobre el arte de la biografía. La Paz: Colección Popular. Hutcheon, L. (2001). “Ironía, sátira y parodia. Una aproximación pragmática”. Traducción de Alba María Paz Soldán. Cuadernos de Literatura N° 39. La Paz: Carrera de Literatura - UMSA