Ignacia Zeballos Taborga
(1831 - 1904)

Un 27 de junio en la “Enconada”, actual municipio de Warnes-Santa Cruz, nació Ignacia. Hija de Pedro Zeballos y Antonia Taborga (historias-bolivia, s/f). “Contrajo matrimonio en dos ocasiones, enviudó en ambos casos. Después del fallecimiento de su segundo marido se trasladó a la ciudad de La Paz y se dedicó al oficio de costurera” (Oporto, 2022). Se desconocen las razones que llevaron a Ignacia a trasladarse a Puno-Perú, pero cuando se enteró del inicio de la Guerra del Pacífico (1879), retornó al país para enlistarse al ejército.

En una carta al presidente Narciso Campero, fechada el 10 de septiembre de 1880, relató de la siguiente manera las razones de su retorno: “Cuando se declaró la guerra de Chile contra nuestra desgraciada patria, me vi obligada por el sentimiento nacional y amor al país, a salir de Puno hacia esta ciudad [La Paz] a ofrecer mis servicios al gobierno supremo, con tal motivo me puse en marcha a Tacna, teatro de la guerra, donde serví al Ejército por diez meses sin retribución alguna. Después el General Camacho tuvo a bien asignarme un sueldo de 30 Bs. mensuales y más tarde el de 32 Bs. por haberme pasado a la Ambulancia” (Oporto, 2014:24). En dicha nota se puede observar las razones patrióticas y el valor que impulsaron a Ignacia a retornar al país y prestar servicio en el teatro de operaciones como enfermera (ambulancia) —por más de año y medio—, incluso sin recibir ningún pago por sus servicios durante un tiempo y habiendo dejado a su hija pequeña en Puno, al cuidado de una familia.

Precisamente, en medio de sus labores, inicia gestiones para recoger a su hija y pagar los gastos a la familia que la cuidó. Con este fin pidió “por gracia especial y en atención a los servicios que tengo prestados al Ejército y que los prestaré, que usted tenga la bondad de hacerme dar unos 300 Bs., con los que emprenderé mi viaje, para luego volver a mis tareas de la ambulancia” (Oporto, 2022:24). Su petición fue aceptada.

Con la finalidad de que se brinde atención a los soldados heridos en campo de batalla, evitando así que sean objeto de “repaso” o “degüello” de parte del ejército chileno (historias-bolivia, s/f), en diciembre de 1879 se decide crear un cuerpo de ambulancias —el germen de la Cruz Roja boliviana—. Se organizaron tres compañías, una sedentaria, destinada al servicio de la población, y dos volantes, destinadas al servicio en el campo de batalla (Chambi, 2019). Con el grado de “Hermana de Ambulancia”, Ignacia formó parte de la primera, “posteriormente fue transferida a la Tercera Ambulancia Peruana” (Oporto, 2014:23), donde socorrió y curó esforzadamente a los soldados en batalla.

Fue conocida como “La madre del soldado boliviano”. Fue descrita como una “mujer alta, gorda, vieja, con su delantal y cruz roja en el brazo, con un sombrero grande de paja en forma de paraguas (alias La Tabaco), de una voz gruesa” (Rodríguez, 2017:171). Zeballos describió la batalla del Alto de la Alianza (26 de mayo de 1880), uno de los combates más encarnizados de la guerra y que le desgarró el alma, y en ese fan describió también el valioso y difícil rol que cumplieron las rabonas en el conflicto: “Al día siguiente me dirigí al lugar donde fue la batalla, llevando carne, pan y 4 cargas de agua (…); al pasar por ese lugar y al ver mortandad tan inmensa se partió mi corazón y lloró sangre…el cuadro no sólo era de mortandad, tenía un elemento vivo , pero mucho más triste que la figura de los muertos; mujeres vestidas con mantas y polleras descoloridas, algunas cargando una criatura en la espalda o llevando un niño de la mano, circulaban entre los cadáveres; encorvadas buscando al esposo, al amante y quizás al hijo, que no volvió a Tacna. Guiadas por el color de las chaquetas, daban vueltas a los restos humanos y cuando reconocían al que buscaban, caían de rodillas a su lado, abatidas por el dolor al comprobar que el ser querido al que habían seguido a través de tantas vicisitudes, tanto esfuerzo y sacrificio, había terminado su vida allí, en una pampa maldita, de una manera tan cruel, desfigurado por el proyectil polvoriento y ensangrentado, convertido en un miserable pingajo de carne pálida y fría que comenzaba a descomponerse bajo un sol sin piedad y un cielo inmisericorde, ¡Oh Rabona boliviana, tan heroica como los guerreros yacentes!, la más anónima de los héroes anónimos” (historias-bolivia, s/f).

Terminada la guerra, por su heroica y aguerrida participación, la Convención Nacional de 1880 “la declaró ‘Heroína Benemérita de la Patria’, confiriéndole el título de ‘Coronela de Sanidad’, otorgándole una medalla de oro y asignándole una pensión vitalicia de 40 pesos mensuales. El 5 de septiembre de 1904, a los 73 años, la coronela Zeballos falleció en la ciudad de la Paz, realizándose exequias fúnebres solemnes bajo el auspicio de la Honorable Alcaldía Municipal de La Paz y con todos los honores militares del Ejército de Bolivia, por su importante rango, habiendo sido enterrada en el Panteón de los Nobles de La Paz” (Ministerio de Defensa, 2012:19).

Por haber encarnado “el espíritu de la Cruz Roja durante la guerra del Pacífico” y simbolizado “el amor al prójimo y el patriotismo de la mujer boliviana”, mediante Decreto Supremo en 1948, se determinó que la Escuela Nacional de Enfermeras de La Paz se denomine “Ignacia Zeballos” (Decreto Supremo N° 1232).

Bibliografía
Chambi, A. (2019). Defensores de la heredad Nacional: la Guerra del Pacífico. Rev. Fuente. Cong., 13, n. 60, de febrero de 2019.

Decreto Supremo N° 1232. (17 de junio de 1948).

historias-bolivia.blogspot. (s/f). Ignacia Zeballos Taborga: Madre del soldado Boliviano.

Ministerio de Defensa. (2012). Mujer y FF.AA. en el Estado Plurinacional. Las Paz: Ministerio de Defensa.

Rodríguez, G. (2017). Huéspedes Guererros El Batallón “Sucre” en el Sur del Pacífico 1879- 1880. La Paz: Ministerio de Defensa.

Oporto, L. (2014). Indios y mujeres en la Guerra del Pacífico Actores invisibilizados en el conflicto. Rev. Fuent. Cong. v. 8, n. 31, abr. 2014.

Oporto, L. (24 de abril de 2022). Las heroicas mujeres en la Guerra del Pacífico. Ahora El Pueblo.

Personaje

RECURSOS MULTIMEDIA

Chambi, A. (2019). Defensores de la heredad Nacional: la Guerra del Pacífico. Rev. Fuente. Cong., 13, n. 60, de febrero de 2019. Disponible en: http://www.revistasbolivianas.ciencia.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1997-44852019000100005&lng=en&nrm=iso

Decreto Supremo N° 1232. (17 de junio de 1948). Disponible en: http://www.gacetaoficialdebolivia.gob.bo/normas/descargarPdf/50468

Ministerio de Defensa. (2012). Mujer y FF.AA. en el Estado Plurinacional. Las Paz: Ministerio de Defensa. Disponible en: http://www.mindef.gob.bo/mindef/sites/default/files/MUJER_Y_FF._OK.pdf

Rodríguez, G. (2017). Huéspedes Guererros El Batallón “Sucre” en el Sur del Pacífico 1879- 1880. La Paz: Ministerio de Defensa. Disponible en: https://archive.org/details/huespedes-guerreros-el-batallon-sucre-en-el-sur-del-peru-1879-1880/page/170/mode/2up?q=ignacia+&view=theater

Oporto, L. (2014). Indios y mujeres en la Guerra del Pacífico Actores invisibilizados en el conflicto. Rev. Fuent. Cong. v. 8, n. 31, abr. 2014. Disponible en: http://www.revistasbolivianas.ciencia.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1997-44852014000200003&lng=pt&nrm=iso

Oporto, L. (24 de abril de 2022). Las heroicas mujeres en la Guerra del Pacífico. Ahora El Pueblo. Disponible en: https://onx.la/fb693

historias-bolivia.blogspot. (s/f). Ignacia Zeballos Taborga: Madre del soldado Boliviano. Disponible en: https://onx.la/ce5a8